domingo, 30 de marzo de 2008

Fiesta de los Jicos.

En el extremo sur de la entidad son conocidos como “jicos” las frutas que tienen dos nacimientos en un brote; a veces, para los habitantes de esa región, es motivo de festejo encontrarlos y, por tal, se regalan a una persona. Esto último da pie a una relación de compadrazgo celebrada con una fiesta.

Hay frutas como el plátano del que algunas veces salen dos plátanos juntos, dos higos, dos tunas, y también resultan a veces dos mazorcas unidas; a esto, las gentes del sur, en este caso Doctor Arroyo, los llama “jicos”. Cuando alguien, hombre o mujer, se lo encuentra, se lo entregan a la persona elegida, la cual tiene el compromiso de mandarlo a hacer de azúcar o de harina; lo hacen tan bien que parece natural, lo regresa adornado y acompañado de música hasta la casa de la persona que lo encontró. De esta manera se hacen compadres con las siguientes obligaciones: la persona que mandó hacer el jico lo regresa con música y deberá hacer baile; a quien se le regresa, y que es la persona que lo encontró, tiene que hacer comida o cena para el compadre.

(José Ramiro Báez Torres, “El desierto Nuevoleonés”, en: Tradiciones y costumbres de Nuevo León, 1994, p. 108)

Aquí hay una tradición; por ejemplo, en aquellos años yo le regalaba... Hay cosas que les llaman “jicos”: jico es como un plátano que sale doble, o como dos tunas que salen juntas, o dos mazorcas pegadas (como cuates, gemelos), a eso le llamaban jicos. Por ejemplo, el jico yo se lo regalaba a usted, luego, después de eso, usted me lo volvía a regalar, pero en forma de dulce, hecho de azúcar; entonces yo, al recibirlo, tenía que hacer comida como si fuera una boda, y luego usted ponía la música, el baile, una fiesta en grande.

(Efraín Segundo Rosales; Mier y Noriega)

martes, 25 de marzo de 2008

Gallina.

Tiene connotaciones religiosas si es negra. El ave con plumaje de este color es utilizada para realizar actos de brujería. Además, la relacionan con augurios: si canta como gallo, es signo de muerte; cuando esto ocurre debe matarse para impedir el deceso de un ser querido; otras veces dicen que su inquietud anuncia cambios de clima. Sigue siendo parte fundamental de la comida, en el campo.

Véase: Agüeros.

jueves, 20 de marzo de 2008

Gallo.

Al igual que en otras regiones, es considerado modelo de valentía y arrojo. Cuentan que anunció el advenimiento de Jesucristo cantando “Cristo nació”, por tanto, su grito señala el amanecer: anuncia la llegada de Dios, en el Sol. Entre la gente mayor de pueblos y rancherías sigue siendo indicio efectivo de las horas nocturnas.


Pero perdone lo que le voy a decir, a mí se me hace que el gallo... es valiente el gallo.

Digo yo que por algo es valiente.

Usté ha de saber... Sí se da cuenta por qué el gallo es valiente.

Dicen que el gallo, cuando nació Jesucristo, cantó y le dio mucho gusto; por eso Dios le dio un premio al gallo: la valentía.

Y no tiene más que... así es ¡eh! Sí, el gallo es valiente.

(Juan Cruz Alonso; Lampazos)

sábado, 15 de marzo de 2008

Garras.

Véase: amuletos.

lunes, 10 de marzo de 2008

Gato.

Animal cuya agilidad y astucia llegan al extremo de “ligar” (hipnotizar) a sus presas. Es proverbial su vinculación con asuntos malignos: afirman que tiene un “pelo del diablo” y advierte la presencia de seres sobrenaturales; ve en la oscuridad, por eso las brujas cambian sus ojos por los del felino para viajar en la noche.

Algunos ancestros nuevoleoneses aconsejan tomar suficiente agua antes de dormir; si se va sediento a la cama, el espíritu sale del cuerpo durante la noche para beber y un gato puede devorarlo en el camino (acción que evita el regreso del espíritu y provoca la tiricia o muerte).

Al igual que en diferentes culturas, es considerado símbolo nefasto. También se considera que tiene siete vidas.

Yo nada más he oído decir que las brujas le quitan los ojos al gato y se los ponen ellas porque... ¡pues porque los ojos de los gatos miran más y miran malo! El gato ve de noche.

¿No se han fijado ustedes que cuando alguien toca a un gato, luego, luego se frunce? Por eso dicen que cuando le van a contar los pelos a un gato ¡pos no se puede!, porque nomás lo agarran tantito y se frunce, ¿cuándo se deja? Además, el gato tiene un pelo del demonio, como este otro animal, el coyote.

(Antonia Platas; Hualahuises)

¡Ah!, había también una plática que nos decían acerca de que... no te duermas con el gato porque mientras duermes se sale tu espíritu y el gato es muy listo, espera... Luego, cuando estás dormido y viene el espíritu para entrar contigo otra vez, se lo puede comer el gato y quedas muerto.

También esa la platicaban... ¿tú crees?

(Manuel López García; General Terán)

En el sur de Chihuahua se aconseja no dormir con ellos, pues mientras la persona esta dormida, el gato se puede aspirar el alma.


Véase: León de la sierra, Pantera.

miércoles, 5 de marzo de 2008

Gigante.

Ser de la mitología universal presente también en Nuevo León; aquí, su existencia se remonta a un “tiempo de los gigantes”, durante el cual devoraban gente, utilizaban los cerros como cabecera para dormir y cruzaban la creciente de los ríos con facilidad. Los gigantes perecieron en el Diluvio; Dios mandó los 40 días y noches de lluvia para castigar su arrogancia y desafío al poder divino; algunos se acostaron y jamás pudieron levantarse, otros acomodaron su cabeza en las nacientes montañas de la Sierra Madre y se quedaron dormidos. Nuestra gente asegura que aún es posible hallar parte de sus huesos, en especial las muelas, en barrancos, lechos secos de lagunas y ríos, así como en algunos valles. Fragmentados esqueletos de megafauna se consideran testimonio de su muerte. Incluso, estos vestigios son usados en la medicina tradicional para revitalizar y dar valor, o contra “todo tipo de males”: hemorragias posparto, brujería, etc. En otro orden de ideas, señalan a San Cristóbal como un gigante que se ganó el aprecio de Dios cuando lo ayudó a cruzar un río.

Allá arriba están unas cuevas bien grandes, y dice mi mamá que ahí se escondían las gentes cuando había los gigantes, pero dicen que ya mataron a los gigantes. La otra vez mi mamá andaba escarbando y se encontró un huesote, pero ahí lo dejó.

(Aleida Liset Villalobos Rodríguez; Iturbide)

Pos los gigantes eran una nación, eran una nación que había antes (tal como estar nosotros ahorita aquí, en la nación mexicana), y según esto eran gentes muy grandes...

Según esto, cuando vino la destrucción, platicaban que ellos se burlaban de que no... que a ellos no los alcanzaba el agua del diluvio; es más, cuando al fin vino por medio de Noé, el arca, ellos todavía no creían. Hasta cuando ya subió mero arriba el agua, que ya los tapó, fue cuando –creo– le hablaban, según esto, a Noé, para que les abriera el arca. Pero éste dijo: “No, ya no hay tiempo –respondió–, yo les hablé antes del diluvio –dijo– pero no lo creyeron; ya el que entró está a salvo, el que me hizo caso entró y el que no...”

Eso fue cuando dicen que subió el agua para arriba y, según esto, los huesos que hallaban por ahí son de los gigantes que quedaron enlamados, enterrados.

(Señor; Doctor Arroyo)

Yo creo que los gigantes eran una raza que había, pero a Dios no le pareció que hubiera esa raza...

Los gigantes –creo yo– no tenían coyunturas en las rodillas.

Eran... eran derechos, parejos (no tenían coyunturas), y entonces hay muchos que se han hallado huesos de gigante enterrados, sí, enterrados en la sierra.

Ésos, el modo de dormir era recargados en un barranco de la sierra, dormían recargados en los barrancos porque no podían acostarse... Si se acostaban ya no se levantaban porque no tenían rodilla.

Entonces fue cuando diosito –creo yo– escogió una raza para que quedara en el mundo, y esa raza fue la que tiene la doblez en la rodilla. Digo... lo que quiero decir es que esa raza anterior no tenía doblez en la rodilla. Entonces la acabó y seguimos nosotros.

(Florencio Pedraza; Hualahuises)

jueves, 28 de febrero de 2008

Golondrina.

Ave considerada señal de la primavera. Según el dicho popular, año con año vuelve al mismo nido, por lo que es un símbolo del retorno, de lealtad. En menor medida es motivo de alegría y recuerdo agradable de tiempos pasados.

Mire, tengo dos nidos de golondrina ahí; desde que vivían aquí mis hijos, siempre me gustaron las golondrinas. Cuando estaban mis hijos se subían al techo y les ponían tablitas para que anidaran. Ciertas veces había hasta cuatro nidos de ellas en la casa.

A mí sí me gustan las golondrinas, yo digo que ningún pájaro tiene la canción ni la poesía que tiene la golondrina. La gente de más antes decía“desgraciada la casa donde no anidan las golondrinas”, porque ellas besaron la frente de Jesucristo en la cruz, dice la poesía.

A las gentes de más antes les gustaban mucho esos pájaros, a los abuelitos, y a mí también me gustaron. Siempre anidaban las golondrinas.

(Emilia Briones de Luna; Rayones)

sábado, 23 de febrero de 2008

Gorila.

Véase: Chango.

lunes, 18 de febrero de 2008

Grulla (Grus canadiensis).

Ave migratoria de color blanco que señalaba tradicionalmente la llegada del otoño y la inminencia del invierno. Actualmente parece hallarse extinta.

Primero pasaban muchas grullas porque llovía muncho, ahora estarán muertas por ahí, o estarán en otra región, porque ya no pasan como pasaban antes.

Era un animal que pasaba muy continuamente; nomás volaban las grullas –volaban de acá, del norte–, y decíamos “ahí viene el norte, van a hacer fríos muy fuertes”, y ya nomás regresaban del sur pal norte, decíanos “ya se va a acabar el frío”.

Esa era la creencia que teníamos nosotros, y pos ahora fíjese que no pasan, primero se hacían de ellas arcos en el cielo, cuando pasaban volando, aletean, aleteando.

(Reynaldo Jaime Castaño; Lampazos)

miércoles, 13 de febrero de 2008

Guajolote.

Véase: Cócono.

viernes, 8 de febrero de 2008

Hombre-mujer.

Persona que tiene la capacidad de cambiar de sexo; transexualidad que algunos atribuyen a las fases de la luna, especialmente al cuarto menguante y la luna llena. Se le denomina comúnmente “manflor” o “malflor”.

Antes había personas que tenían un mes de mujer y otro mes ¡que de hombre! Platicaban eso, oía yo, y que la gente ¡pos las veía!, que un mujer se volvía... hombre. Sí, pos sería un mes de mujer y otro mes de hombre.

(Juan de León Morín; Mier y Noriega)

Yo, te digo, tuve una novia ¡muy bonita! ¡Nombre, viera que bien bonita! Morenita, así como esta muchacha que está aquí, bien bonita, con los ojos muy tristes, y... pero mire lo que son las cosas la... la pesqué en mujer. Pero si viera que al mes, cuando hizo cuarto la luna, era un hombre.

(Señor, Linares)

lunes, 4 de febrero de 2008

Hombre pájaro.

Ser que supuestamente habita en cuevas situadas en la sierra de Monterrey. Lo describen como un ave del tamaño de una persona que tiene rasgos o movimientos humanoides. Algunos dicen que simplemente se trata de un pájaro con tamaño anormal; aunque no faltan quienes aseguran que es un ser diabólico o una especie de pterodáctilo. Las versiones sobre su aparición, origen y forma crecieron cuando el rumor sobre sus correrías fue difundido por la televisión local. La idea del Hombre pájaro como espanto se circunscribe al área metropolitana de Monterrey, aunque está muy extendida la creencia de que las brujas se transforman en aves para realizar sus trabajos.

Por otra parte, en el ámbito rural se evoca un tiempo en que los hombres y los pájaros hablaban el mismo idioma, además de que es muy conocida la asociación e identificación que tiene la gente del campo con las aves en general, especialmente con las de presa o las canoras; esto último se aprecia en los nombres de algunos grupos musicales norteños, como Los Gorriones del Topo Chico, El Palomo y el Gorrión, Los Tremendos Gavilanes, Los Halcones de China, Los Cardenales de Nuevo León, Los Canarios de Nuevo León, Los Cuervos del Bravo.


Manuel era un hombre humilde

apodado “El Gavilán”

vivía en un rancho escondido

municipio de Terán

la injusticia de las leyes

hace a los hombres cambiar (...)

Manuel liberó a su esposa

cien reos dejó escapar

les gritaba y les decía

“síganme que tengo un plan

Manuel ha muerto pa todos

ahora quedó “El Gavilán”


(DAR, corrido “El Gavilán”)


Se fugó el águila real

como lo había prometido

ninguna ley de la tierra

jamás lo verá cautivo

su destino eran los cielos

lo firma Amado Carrillo.

Logró el control de los aires

porque de veras podía

piloteando sus turbinas

de la muerte se reía

el hombre gozó a lo grande

mientras le duró la vida.


(Paulino Vargas, corrido “Nave 727”)


Lleva siete cicatrices

“El Halcón” se fue a la sierra

siete veces los emboscaron

allá en Reynosa su tierra

se fue a curar las heridas

a orillas de la pradera (...)

“El Halcón” no está domado

en la sierra es un salvaje

en su cintura una escuadra

como labrado un tatuaje

con el filo de su garras

siempre ha dejado un mensaje.


(Juan Villarreal, corrido “El Halcón”)

Véase: Águila, Cócono, Lechuza, Cuervo, Pauraque, Tecolote.

miércoles, 30 de enero de 2008

Hora mala.

Véase: Mala Hora.

viernes, 25 de enero de 2008

Hormiga.

Es conocido el comportamiento de este insecto antes de la lluvia, pues manifiesta mayor actividad e inquietud. Entre otras, la gente reconoce hormigas “mantequeras”, “coloradas”, “arrieras”, “voladoras” y “pamoranas”, estas últimas son de color morado o negro. El término “pamorana” es vestigio de una tribu homóloga que habitó Nuevo León y Tamaulipas, donde también existe una sierra que ostenta dicho nombre.

General Treviño es la comunidad más bonita de todo el mundo, es la más bonita, no estoy diciendo que la mejor. Lo que no se compara con la naturaleza, no se qué pueda ser. Sácale comparación con la naturaleza y vives feliz, le das solución a todos tus problemas. Las hormigas son más inteligentes que las gentes de Monterrey, digo porque a las gentes de Monterrey se las llevó un ciclón, y las hormigas no se arriman a vivir a la orilla del río. Aquí en Treviño no necesitamos saber nada, nomás con ver a la naturaleza tenemos para poder vivir.

(Sr. Hinojosa; General Treviño)

Sr. Director:

Proponemos observar y poner atención a la propia naturaleza.

Nadie a ciencia cierta pudo pronosticar ni la granizada ni la tromba que se generaron

en días pasados. Ni los meteorólogos locales ni los internacionales.

Sin embargo, mi esposa y un servidor observamos en nuestro jardín, y por la noche,

dos días anteriores a los dos eventos, cientos de hormigas con alas.

Ambos coincidimos en que el tiempo iba a cambiar y por lo tanto la probabilidad de

lluvia era evidente.

(Alejandro Lozano, Colinas de San Jerónimo, Monterrey, en: El Norte, Monterrey, 29-V-1999, p. 4-A)


En la zona sur de Chihuahua, hay un dicho en el que se advierte a los padres que cuando esten viejos se les pondra encima de un hormiguero, adelantando la falta de atención, aunque generalmente es utilizado a modo de juego.

domingo, 20 de enero de 2008

Huajuco.

Caudillo aborigen de tribu huachichil que vivió durante el siglo XVII; el dominio de varias lenguas nativas le dio liderazgo y llegó a atacar Monterrey. Posteriormente, estableció una alianza con las autoridades del virreinato y se dedicó a capturar y vender gente de la tribus a los colonos criollos y españoles. Fue muerto por otros tribeños chichimecas en el área de Montemorelos.

Algunos lo recuerdan como un personaje importante o bandido en el área de Villa de Santiago, población que conserva un valle y un cañón con su nombre.

Como aquí, el cañón del Huajuco, era un indio. Había un indio que se llamaba Huajuco y todo el cañón eran sus dominios; conste que aquí le dicen el Huajuquito, en los Cavazos, sería uno de sus hijos. Todo el cañón eran sus dominios y cuando venían otras tribus él luchaba con ellas y los corría. Todo eso le pertenecía a él, no quería... Eran sus territorios.

(Pedro del Socorro Cepeda; Villa de Santiago)

Véase: Bandidos, Chichimecas, Indios, Pedro José.

martes, 15 de enero de 2008

Hualahuises.

Villa de Nuevo León fundada alrededor de 1646 como una misión franciscana y avanzada tlaxcalteca tendiente a pacificar y aculturar al conjunto de tribus habitantes del sureste de Monterrey. Hasta el presente, los inicios de la población se atribuyen al aborigen, especialmente al de nación Hualahuis; incluso, la gente del municipio más próximo (Linares) identifica en el argot popular (anécdotas, chistes, comentarios) a los habitantes de Hualahuises como indios. Es decir, la identificación colectiva en torno de la herencia indígena funciona no sólo hacia el interior de la comunidad, sino también hacia el “exterior” más próximo de la misma. La tradición oral de la villa conserva referencias e historias acerca de los primeros tiempos de la población, así como de la aparente diferenciación y oposición histórica entre Linares y Hualahuises:

Donde vivieron fue en Hualahuises, ese era pueblo de los indios; es que no sé cómo estuvo eso, pero por eso se llama Hualahuises, porque el indio que los mandaba a todos se llamaba Hualahuises.

(Antonia Platas viuda de Garza; Hualahuises)

Platicaba mi abuela, la mamá de mi papá, que su abuelo de ella había sido de los españoles que habían venido aquí a enseñarles oficios a los indios. El papá de mi abuela, la mamá de mi papá, decía que había venido el español a enseñarle oficios a los indios. Dice que él les enseñaba cómo se hacían sombreros, ropa –el abuelo de ella–, que según esto se llamaba Segundino Pedraza. El abuelo era español y le enseñaba a toda la indiada –dicen– de ahí (hay un rancho Del Cangrejo); venían, cómo trabajaban los indios que estaban nobles. Les enseñaban muchas cosas. Ellos eran muy inteligentes... Empezaban a venir ya españoles aquí, ya cuando se fue mezclando la raza española y la indígena. Los fundadores fueron indios, indígenas, los fundadores de este pueblo.

(Carlos Sepúlveda Hernández; Hualahuises)

Esta iglesia de aquí, o sea Hualahuises, es cien años mayor que Linares, por eso ¿cómo puede estar Hualahuises circulado por Linares alrededor? Si Hualahuises es mayor, no puede ser. Nomás que pos las autoridades se venden...

No pos decían que ése, ese indio que mandaba a todos esos indios que estaban aquí (que eran los indios Hualahuises), porque acá, esta parte de aquí, eran indios linarenses estos de acá [señala hacia Linares], y aquéllos eran Hualahuises [señala hacia el centro de Hualahuises]; eran diferentes.

Entonces aquéllos echaron en corrida –en guerra– a éstos, y los aventaron pa allá a Linares; por eso allá le pusieron Linares, porque hasta allá los aventaron...

–¿Los indios de aquí se mezclaron con los que llegaron a conquistar?

–Sí, se mezclaron con los otros. Por eso aquí en Linares, cuando ya que se dividieron bien a bien (por causa de guerra) aquí vino, mandaron soldados, nomás que los soldados que mandaron hicieron mucho por el indio de Linares. Pero nunca pudieron agarrar al indio este. Todo el tiempo les dieron mucha batalla y nunca lo pudieron agarrar, era muy bravo.

Entonces aquí, Hualahuises, el terreno de Hualahuises, en lo mero legal, del más antes, la guarda raya es la botica Morelos de Linares [situada en el primer cuadro de esta última ciudad]. De allí pa acá es de Hualahuises.

(Cecilio Casanova Iturralde; Hualahuises)

Véase: Indios, Rayados, Pedro José.

jueves, 10 de enero de 2008

Huesos.

En sitios apartados esporádicamente se desentierran fragmentos de esqueletos que suelen estar ligados a historias de crímenes o espantos; tales osamentas pueden ser, indistintamente, vestigios arqueológicos de épocas remotas (por ejemplo entierros), o muestras de violencia reciente (como es el caso de algunos ejecutados por el narcotráfico). De la misma manera existe una serie de creencias y prácticas concretas en torno a los huesos de gente y de animales; así, es muy conocido que ciertos individuos roban huesos de los cementerios para realizar trabajos de brujería, o que los huesitos de víbora de cascabel son benéficos para el desarrollo físico de los recién nacidos. Además, en las laderas de las montañas o en el curso de los arroyos suelen encontrarse restos de fauna prehistórica que son identificados como “huesos de gigante”; éstos se consideran efectivos en el tratamiento de un gran número de males como hemorragias, dolores de cabeza y embrujamientos.

El huesito del espinazo de la víbora algunas personas lo acostumbran usar para los niños que se empachan con la baba, para que no se empachen con la babita. Les ponen un huesito ya bien hervido, bien limadito, se los ponen en su cadenita. Lo traen allí ¡que para no empacharse con la babita!, porque a veces viven malitos del estómago, con diarrea, y no se componen. También usan ese hueso que por los dientitos... sí, eso es para protegerlos de que no se empachen con la baba y les broten bien sus dientitos.

(María Dolores Cárdenas Bravo; Hualahuises)

En El mezquital todavía hay huesos de un barranco, dicen que son de gigantes, que hallaron restos de pie, en los (...), que están clavados, y esos huesos los perseguían mucho, que porque son medicinales; a mujeres que estaban en estado les daban a comer ese hueso para que tuvieran fuerza, tiene mucho calcio el hueso ese.

(Alejandro Pérez Barrientos; Iturbide)

Véase: Bruja, Coyote, Cráneo, Diableros, Embrujamientos, Gigantes, Perro, Toro, Víbora.

sábado, 5 de enero de 2008

Indios.

La población de Nuevo León se conformó con base en un fuerte componente indígena, tanto de tribus cazadoras recolectoras chichimecas como de pueblos indios venidos del altiplano: purepechas, tlaxcaltecas, otomíes; por tanto, es relativamente fácil escuchar narraciones asociadas al recuerdo o visiones del aborigen, principalmente en lo que respecta a cuevas, grabados o pinturas en piedra, tesoros. Una referencia general sobre el indio es que era muy fuerte, longevo y sin canas, atribuyéndoseles a los individuos con alguna de estas características el tener “sangre de indio”.

Se recuerdan algunas de sus denominaciones; respecto a las tribus y grupos tenemos a los Chichimecos (“Mecos”), Huachichiles, Juquialanes, Carrizos, Borrados, Negritos, Pames, Alazapas, Kikapús o Chikapús, Hualahuises, Rayados, Pamoranos, Pauraques, Tobosos, Apaches, así como a la tribu de los blancos y la tribu de los morenos. En lo referente a individuos: Huajuco, Pedro José, Juan Nicolás, Toro Pinto Muy Bragado, Huma, Tacuaniate, Manuela “La Pamorana”, el gran jefe Hualahuis, Gochi, Juquialan, Nacataz.

La toponimia registra nombres de tribus y caudillos: Agualeguas, Hualahuises, Huinalá (Nuevo León), Huachichil y sierra de Zapalinamé (Coahuila), Miquihuana (Tamaulipas), localidad Hualahuitas en Montemorelos, arroyo el Ayancual en los Ramones, rancho y barranca el Pame en General Terán, mesa de Catujanos en Lampazos, cañón del Huajuco en Villa de Santiago, ejido Magüiras en Hualahuises, hacienda Juquialanes y Sierra Borrada en Rayones, rancho El Toboso en Melchor Ocampo, monte Huma en China-Terán, monte Cueva Borrada y ejido La Pamona en Linares, brecha y sierra Pamorana en General Bravo y Tamaulipas, ejido Icamole y arroyo Nacataz en Villa de García, además de “Loma del Indio”, “Chupadero del Indio”, “Arroyo del Indio”, “Paso del Indio”.

En torno a su figura se han encontrado pláticas diversas: indígenas que se comían a la gente, tribeños que hacían serenatas y danzas, naturales que bajaban de la sierra para llevar mujeres a sus bailes, indios mansos, broncos, naturales que tenían sus ídolos, otros que iban corriendo en una sola noche hasta Veracruz. Se habla también de aborígenes cautivos, rastreadores, tribeños que se robaron la imagen de la Virgen de los Dolores llevándosela al pueblo o la ganaron en una rifa, indígenas que eran muy cristianos y elaboraron la Virgen del Chorrito, naturales que dieron origen a la tradicional quema de la candelilla en Higueras. Otras referencias: indígenas roba-ganado, indio que apuntó con un rifle a una persona que escarbaba buscando un tesoro y lo mató, natural que era muy buen tirador de arco y flecha, indio bajado de la sierra con tambora, nativo que iba a comerse a unos vaqueros y se mató accidentalmente con un mosquetón, tribeño que buscaba las tumbas de sus antepasados, indio que nunca se rindió y cuando lo capturaron no quiso comer y murió de hambre y tristeza.

Hay testimonios de personas que convivieron con indígenas en Iturbide y Lampazos en la década de los treinta, del siglo pasado. Además, de vez en cuando se oyen rumores de que sobreviven algunos aborígenes en parajes aislados de la sierra nuevoleonesa. Finalmente, en General Terán, Linares, Iturbide y Villa de Santiago denominan “indios” a las chispas de lumbre que se forman en brazas y comales de cocinas rústicas.

Mi bisabuelo era indio y estaba en la sierra... A mi bisabuelo lo bajaron con tambora; sí, tocándole. Pos luego no dicen “indio bajado de la sierra con tambora”, por algo, por mi bisabuelo Teodoro Platas.

(Manuel Platas Aguilar; Hualahuises)

Para acá por el lado de Vaquerías cogieron una india que se les quedó y duró muchos años esa india; por ahí... allí mataron indios, mataron también indios ¡déjenme platicarles!...

En ese tiempo esa india... dicen que cuando se venía el viento del norte ¡fuerte!, lloraba y aullaba –porque ya hablaba español y todo–, aullaba y lloraba y decía “hay sangre en mi tierra, hay sangre en mi tierra”. Olfateaba cuando venteaba norte, presentía algo...

(Jacinta Hernández Prieto; Linares)

Pero sí me acuerdo yo que iba y le preguntaban aquéllas:

–¿Oye, por qué... qué es cuando le hablan a uno?

Y el indio decía:

–Es un tesoro que te quieren dar mis hermanos –decía él–, mis antepasados.

Decía:

–Hay mucha riqueza en las cuevas.

Iba y se metía, había cuevas grandísimas, hay; yo creo todavía existen (...)

Y le preguntábamos nosotras:

–¿Y qué es cuando le hablan a uno desde las cuevas?

Dice:

–Son mis hermanos muertos que quieren entregarle el tesoro.

Y aquéllas se burlaban de mí porque decían:

–¡Órale, anda pa que te den el tesoro! (...)

Esas cuevas tenían humo y cosas así, como que había vivido gente, ¡pero sólo Dios sabe de cuántos años atrás habría sido eso! Era lo que veíamos nosotros ahí.

Pero sí nos hablaban, a mí muchas veces me hablaron, muchas veces, clarito oí de a tiro mi nombre, sí.

(Amada Martínez Sustaita; Iturbide)


Mi abuela, aposentada en una casota enfrente de la plaza, vigilaba desde su mecedora a mi mamá –que fue muy guapa como todas las mamás– y la alertaba sobre un indio de Agualeguas que, muy trajeado y muy formal, la cortejaba. Total, el moreno de papá se quedó con la blanquita de mamá. Mis hermanos, mestizos, no están de acuerdo con mi versión, pero a mí me lo contó mi abuela, así es que se aguantan.

(Enrique Canales, “Prisión india”, en: El Norte, Mty., 6-I-1998)

Véase: Amuletos, Bandidos, Cacería, Canibalismo, Cautivos, Cócono, Conejo, Coyote, Cueva, Cuervo, Chichimecas, Espantos, Hormiga, Huajuco, Maguey, Mariposa Negra, Nagualismo, Oso, Pauraque, Pedro José, Petaca, Perro, Peyote, Piedras, Rayados, Tamborazo, Tesoros, Trueno, Venado, Viento, Virgen del Chorrito, Zorra.